sábado, 15 de noviembre de 2014

Que no te vean llorar.

No lo permitas. No les des esa satisfacción. Porque eso es lo que quieren, ver como te derrumbas ante ellos. No estoy diciendo que no llores. Eso es imposible. Somos humanos. Lo que quería decir es que esperes. Que esperes a que pase todo (porque antes o después se acabará) y entonces, te desahogues. Llora, grita, patalea, lo que haga falta, pero desahógate.
Se que parece compicado y (para que mentir), lo es. Es extremadamente difícil tragarte tu orgullo y aceptar lo que digan, o lo que pase. Lo se porque yo también he intentado ser fuerte, y he acabado peor que antes. Pero puedo prometerte que si de verdad haces ese esfuerzo y consigues que no te vean llorar, el problema, sea cual sea, parecerá más fácil de resolver que antes. ¿Me explico bien?
Tu solo intenta que no vean como te derrumbas, que no vean lo frágil que eres por dentro. Llora, si, pero no delante de ellos. Y si lo consigues, si consigues que no alcancen a ver tus lágrimas, la mitad de la batalla ya estará ganada.
Pues eso, que no te vean llorar.
              
                                       LUCY

1 comentario:

  1. Cuanto dolor y cuanta desolación debes tener dentro para escribir esto... Pero, ante los problemas, lo importante no es lo que ven los demás, sino lo que vas a hacer tú. Cuando hay mucho guardado dentro, llorar es la medicina que cura las heridas del alma y da fuerza.

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